A fines de febrero 2021 se llevó a cabo el Primer Foro franco-ruso de Inteligencia Artificial en Paris, organizado por la Oficina Comercial de la Embajada Rusa en Francia y patrocinado por el Ministerio de Desarrollo Económico de Rusia y la organización civil Trianon Dialogue, creada en 2017 por los presidentes Emmanuel Macron y Vladimir Putin para incentivar el diálogo cultural entre las sociedades de ambos países.

Este evento hubiera sido un evento más de cooperación internacional en temas de ciencia y tecnología si su realización no hubiera estado invadida por la desconfianza francesa, justificada por las últimas acusaciones a Rusia por actividades de espionaje relacionadas con el know-how europeo en inteligencia artificial. Desconfianza que, en mirada retrospectiva, tenía sus raíces en 2019 cuando la delegación rusa habría insistido vehementemente al Ministro de Economía francés para que incluyera el segmento de IA en el esquema de cooperación del CEFIC, el Consejo Económico, Financiero, Industrial y Comercial franco-ruso. Y la misma desconfianza que habría motivado que la representación francesa al evento online fuera mínima en contraposición a la rusa, compuesta por numerosos estudiantes e investigadores.

La Agenda del mismo giró en torno a temas tan importantes como la Gobernanza en IA y su aplicación en los sectores de industria, salud y medio ambiente. El propio Director de la Fundación Skolkovo, presentó los avances rusos en tecnologías vinculadas a la salud, educación y seguridad, así como las diseñadas para prevenir eventos potencialmente peligrosos a partir de datos de actividad marítima.

La delegación rusa incluyó representantes del Centro Ruso para la Investigación Científica, la Fundación Skolkovo (Centro de Excelencia en Innovación), la Universidad Estatal de Moscú y la Universidad MGIMO (Universidad de Relaciones Internacionales del Ministerio de Asuntos Exteriores de Rusia).

Los últimos escándalos de espionaje ruso comenzaron en Dic 2020 en Holanda, cuando su organismo de inteligencia (AIVD – Servicio General de Seguridad e Inteligencia) anunció que procedería a la expulsión de dos agentes rusos que, con cobertura diplomática, estaban efectuando tareas de colección de inteligencia en empresas del sector de alta tecnología: inteligencia artificial, supercomputadoras, semiconductores y nanotecnologías con aplicaciones civiles y militares, incluidos sistemas de armas.

Aunque no existe evidencia del vínculo de este evento con el ciberataque dirigido a la Agencia Europea de Medicina (EMA – European Medicine Agency) para exfiltrar información relacionada con la fabricación de vacunas anti-COVID-19, las sospechas sobrevuelan entre los expertos europeos. A pesar que la EMA no brindó información ampliatoria sobre este incidente, las empresas alemana BioNTech y la norteamericana Pfizer en un comunicado conjunto confirmaron el acceso ilegal a la información de las vacunas que estaba evaluando la Agencia.

Sin duda, la Inteligencia Artificial es percibida por los países líderes como una tecnología disruptiva que puede modificar el equilibrio del poder internacional. Por eso creo que continuaremos viendo estas escaramuzas entre los principales actores que definieron esta tecnología como objetivo estratégico de gran valor.