Autor: Bruno Telles, director de operaciones de BugHunt, la primera plataforma brasileña de Bug Bounty, un programa de recompensas por identificar errores. Ensayo. – Gentiliza de DCiber – BRASIL
En la década de 1970, Manuel Castells creó el concepto de sociedad red para explicar la comunicación social mediada por tecnologías. Actualmente, en un mundo conectado por internet y con el día a día de las personas cada vez más digitalizado, intercambiar información a través de las redes es algo que, hace 50 años, solo hubiera sido posible en películas futuristas. En consonancia con esta evolución, es necesario fomentar el diálogo sobre temas que no se discutían en ese momento, como la privacidad en el entorno digital.
Mantener la confidencialidad de los datos, controlar el destino de la información personal y cómo se comparte en las plataformas son parte del concepto de privacidad digital, un derecho de todos. Según un estudio de CISCO, el 86 % de las personas se preocupan por la privacidad digital y quieren tener más control sobre lo que se recopila de ellos; sin embargo, el 76 % de los encuestados no sabe qué hacen las empresas con sus datos. Es decir, a pesar de estar preocupados por el tema, los usuarios desconocen cómo pueden tener control sobre él.
Es obligación de las empresas velar por la protección de la información recabada. Con los ataques cibernéticos en aumento, las empresas deben encontrar formas de garantizar que estos datos no se utilicen indebidamente o caigan en manos de los ciberdelincuentes.

Invertir en protección de datos es fundamental, no solo porque es un derecho del usuario, sino también porque es necesario para construir la reputación de una empresa. Además de proteger la información, reducir riesgos y prevenir ciberataques, esta medida garantiza el fortalecimiento de la confianza, pues demuestra que la marca está alineada con la responsabilidad social y comprometida con la seguridad de la información de sus clientes, socios e instituciones con las que se relaciona y trabaja.
Además, las filtraciones, robos, secuestros de información o cualquier otro uso indebido de datos vulnera el principio de privacidad en el entorno digital, así como seguir utilizando un sistema sin protección, sin transparencia en el tratamiento de esta información. En estas condiciones, en caso de ataque, además de los ciberdelincuentes, la empresa también será responsable de la vulneración de este derecho.
Sin embargo, todavía hay dudas sobre cómo garantizar esta protección. Según una encuesta de Gartner, para el 60 % de los líderes de marketing, recopilar datos de los clientes y equilibrar adecuadamente el intercambio de valores y la privacidad será más desafiante en 2023. El estudio realizado a finales de 2022 entre casi 400 profesionales reveló que el 85 % de los encuestados ha implementado una política para gestionar los datos de los clientes, pero la privacidad sigue siendo un desafío constante.
Por lo tanto, hacer inversiones en ciberseguridad es el primer paso. Al asegurar la protección del sistema, la compañía también estará asegurando la privacidad digital, evitando posibles fugas o robos de información. Además, actualizar el software antivirus, regular las políticas de uso de los equipos de la empresa por parte de los empleados y restringir el acceso a los archivos e información solo a usuarios autorizados son medidas constantes para mantener un entorno seguro.
Otro consejo es la adopción de Bug Bounty, una forma de cazar errores y vulnerabilidades del sistema a cambio de recompensas. Tendencia en el mercado de la ciberseguridad, es una de las formas más efectivas de fortalecer el sistema y asegurar la privacidad digital, ya que, a través de este método, es posible identificar fallas y corregirlas de forma preventiva, trabajando con la protección temprana a través de constantes pruebas realizadas por profesionales capacitados.
