Los riesgos cibernéticos y las amenazas relacionadas con la actividad criminal en el ciberespacio han escalado a niveles sin precedentes. Para 2024, la ciberseguridad se ha consolidado como una de las principales preocupaciones para los líderes empresariales, y los Chief Risk Officers (CROs) están en primera línea de defensa contra este tipo de amenazas. Este articulo profundiza en los hallazgos relacionados con los riesgos cibernéticos, basados en el informe «Chief Risk Officers Outlook», publicado por el Foro Económico Mundial en octubre de 2024.
La digitalización y la transformación tecnológica acelerada, si bien ofrecen enormes oportunidades de crecimiento, también han creado vulnerabilidades significativas. Los ciberataques se han vuelto más frecuentes y sofisticados, afectando no solo a las organizaciones individuales, sino también a cadenas de suministro enteras y sectores críticos.

Riesgos cibernéticos y criminalidad: un problema creciente.
Los riesgos cibernéticos se han convertido en una de las amenazas más preocupantes para las organizaciones a nivel mundial. Según el informe, el 71% de los CROs encuestados consideran que los riesgos relacionados con la ciberseguridad y la actividad criminal tendrán un impacto severo en sus organizaciones para finales de 2024. Este riesgo ha crecido drásticamente, superando las cifras del año anterior, cuando solo el 14% de los encuestados señalaban a los riesgos cibernéticos como un problema crítico.
Este aumento se atribuye, en parte, al auge de las tensiones geopolíticas y al uso cada vez más sofisticado de herramientas tecnológicas por parte de actores malintencionados. Las amenazas cibernéticas han evolucionado, abarcando no solo ataques de denegación de servicio o ransomware, sino también espionaje cibernético, robo de propiedad intelectual y ataques dirigidos a infraestructuras críticas.
El costo de las brechas de seguridad.
El costo de las violaciones de seguridad cibernética ha escalado notablemente. Según un informe de IBM, el costo promedio de una brecha de datos en 2023 ascendió a 4.45 millones de dólares, lo que representa un incremento del 15% en comparación con los últimos tres años. Estas cifras reflejan el impacto financiero devastador que los ciberataques pueden tener en las organizaciones, independientemente de su tamaño o sector.
El aumento de los costos de las violaciones no solo está relacionado con la pérdida directa de datos o interrupciones operativas, sino también con los gastos derivados de la recuperación de datos, las multas regulatorias, y la pérdida de confianza por parte de los clientes. Esto destaca la importancia crítica de contar con sistemas de ciberseguridad robustos que puedan detectar y mitigar los ataques de manera rápida y eficiente.
Inteligencia artificial y su Impacto en la Ciberseguridad.
El desarrollo acelerado de la inteligencia artificial (IA) ha añadido una nueva capa de complejidad a los riesgos cibernéticos. Según el informe, la IA generativa ha facilitado la proliferación de actividades delictivas en el ciberespacio, reduciendo la barrera de entrada para los atacantes. Los criminales ya no necesitan tener conocimientos técnicos avanzados para ejecutar ataques sofisticados; la IA les proporciona las herramientas necesarias para automatizar y escalar sus operaciones.
El informe señala que la IA se ha convertido en una herramienta clave para realizar extorsiones, espionaje cibernético y ataques de denegación de servicio, entre otros. Los sistemas automatizados permiten que los atacantes adapten sus técnicas rápidamente, lo que dificulta aún más la defensa de las organizaciones. La amenaza no solo proviene de actores maliciosos individuales, sino también de grupos respaldados por estados, lo que aumenta el nivel de sofisticación de los ataques.
Retos en la resiliencia cibernética.
Uno de los mayores desafíos que enfrentan las organizaciones en la actualidad es cómo mejorar su ciberresiliencia en un entorno de amenazas en constante evolución. El informe destaca que muchas empresas aún luchan por implementar medidas de ciberseguridad adecuadas, especialmente cuando se trata de amenazas sofisticadas o novedosas. El 47% de los CROs encuestados afirman que sus organizaciones están en riesgo de sufrir ataques que superen sus defensas tecnológicas actuales.
Las cadenas de suministro globales también están en riesgo. Dado que muchas organizaciones dependen de terceros para el funcionamiento de sus sistemas, las vulnerabilidades de sus socios comerciales pueden exponerlas a ciberataques. Este es un tema particularmente sensible en industrias críticas como la energía, la banca y las telecomunicaciones.
Estrategias de mitigación y mejores prácticas.
Para enfrentar el creciente panorama de amenazas cibernéticas, los CROs señalan que es fundamental adoptar un enfoque integral que incluya tanto la prevención como la respuesta rápida ante incidentes. Entre las principales estrategias recomendadas se encuentran:
- Implementación de sistemas de monitoreo continuo: La capacidad de detectar rápidamente actividades sospechosas es esencial para mitigar los daños de un ciberataque.
- Inversión en capacitación y concienciación: Muchas violaciones de seguridad comienzan con errores humanos. Capacitar al personal en ciberseguridad es una de las medidas más efectivas para reducir el riesgo.
- Colaboración intersectorial: Los CROs destacan la importancia de compartir información sobre amenazas y trabajar con otros sectores para fortalecer la ciberresiliencia colectiva.
Las empresas también deben adaptarse a las normativas emergentes en torno a la ciberseguridad. La Ley de IA de la Unión Europea (puedes leer mas sobre el tema aqui: https://ciberprisma.org/2024/06/15/la-union-europea-adopta-nuevas-normas-para-la-inteligencia-artificial-un-paso-crucial-hacia-una-ia-segura-y-confiable/), por ejemplo, establecerá nuevas reglas para garantizar la seguridad de los sistemas de IA, lo que aumentará las exigencias de cumplimiento para las empresas que operan en el mercado europeo.
A medida que el panorama de riesgos cibernéticos sigue evolucionando, las organizaciones deben estar preparadas para enfrentar desafíos sin precedentes. La ciberseguridad ya no es solo una preocupación técnica, sino una prioridad estratégica que afecta a todos los aspectos del negocio. Los CROs juegan un papel crucial en garantizar que las empresas no solo protejan sus datos, sino que también puedan recuperarse rápidamente ante un ciberataque.
El camino hacia la ciberresiliencia requiere un enfoque coordinado que combine tecnología avanzada, colaboración global y una cultura organizacional que priorice la seguridad. En este sentido, la implementación de estrategias proactivas y la adaptación a las regulaciones emergentes serán claves para que las organizaciones prosperen de forma segura.

Fuente: Chief Risk Officers Outlook – October 2024. World Economic Forum.
