Alessandro Baricco en su libro “The Game” analizaba las diferencias existentes entre la Revolución Industrial y la Revolución Digital. Esta última, generó un nuevo paradigma desde el cual comprender el mundo, planteándose así una revolución en las mentes de los ciudadanos. La centralidad de “lo digital”, y consecuentemente del ciberespacio, ha logrado reflejarse en el desarrollo de múltiples proyectos, siendo un ejemplo la nueva Estrategia de Seguridad Nacional de Estados Unidos (NSS).

A diferencia de análisis anteriores, la nueva NSS presenta una postura de confrontación clara. Bajo el lema de un mundo libre, abierto y próspero, se plantea un esquema de rivalidad hacia dos actores claves, La República Popular China y la Federación Rusa. Por otra parte, escenarios como el ciberespacio son analizados en detalle.  

“Global priorities”: China y Rusia.

El primer contrincante es la República Popular China. Este país ha logrado adaptarse a las reglas internacionales, aumentando su esfera de influencia constantemente. Junto a Xi Jingping, el Partido Comunista Chino (PCC) ha comprehendido que son amplios los beneficios que acarrea formar parte de las instituciones americanas. Esto se traduce en un aumento de su poderío económico de manera constante y en el desarrollo de estrategias de dependencia con terceros países.

En este sentido, las estrategias respecto a China, delineadas por Estados Unidos, se centran en: 1) El fortalecimiento de las capacidades domésticas para hacer frente al rival. 2) La conjunción de esfuerzos con países afines en pos de un fortalecimiento colectivo respecto a causas comunes. 3) El desarrollo de una competencia responsable contra el PCR con el objetivo de defender sus propios valores.

Frente a un momento histórico catalogado como “punto de inflexión” espacios como la región del Indo-Pacífico son nombrados. Para la potencia americana, este espacio es considerado vital en pos de un mundo interconectado, próspero y seguro. Consecuentemente, en pos de la estabilidad y la paz buscan reforzarse alianzas con Australia, Japón, Filipinas y Tailandia, en términos bilaterales y multilaterales.

El segundo gran rival es la Federación Rusa. El territorio ucraniano ha sido el espacio de disputa entre países, llevando al gobierno de Vladimir Putin a ser catalogado como una amenaza hacia la estabilidad del mundo. Como un peligro inminente, Estados Unidos plantea una postura defensora de los principios de la carta de Naciones Unidas y la búsqueda de soluciones que no atenten contra los derechos humanos. A su vez, espacios multilaterales como la Organización del Tratado Atlántico Norte y la Unión Europea son nombrados con el objetivo de mostrar posiciones comunes.

A su vez, la alta probabilidad de utilizar armas nucleares frente a esta disputa también es remarcada. En este sentido, esquemas pragmáticos vinculados a la Guerra Fría son señalados. La reconfiguración de acuerdos como START I y II son considerados esenciales para Estados Unidos con el objetivo de asegurar la seguridad y pragmatismo entre países.  

Shaping the rules of the Road – Technology

La importancia del aspecto tecnológico caracteriza a la NSS. Siendo 48 veces mencionada la palabra technology puede comprenderse este ámbito como trascendental en la toma de decisiones.

Algunos puntos pueden resaltarse respecto al ámbito ciberespacial. El quinto dominio posee un apoyo bi-partidario en el desarrollo de estrategias de biotecnología e investigación. Uno de los objetivos por parte del gobierno se centra en la cooptación y profesionalización de recursos humanos en esta temática con el objetivo de reforzar los niveles de seguridad y protección de infraestructuras críticas. Esta estrategia no es nueva por parte del país. Iniciativas como Next Steps for Critical Infrastructure & Cyber Security: A Conversation with CISA Executive Director Brandon Wales, han sido desarrolladas a lo largo de los años con el objetivo de atraer personal capacitado a las esferas de seguridad americanas.

La mirada hacia la circulación de la información y datos también debe resaltarse en este documento. El desarrollo de un ecosistema digital que proteja el desarrollo y circulación libre de ideas e información es ponderado por parte de la NSS. Esta postura es establecida principalmente desde una óptica estatocentrista. A lo largo del documento, se presenta una inexistencia de proyectos que busquen vincular a los sectores públicos y privados en pos de estrategias comunes. Son tomados como principales espacios como el US-EU Trade and Technology Council notándose un abandono de una postura de cosmopolismo digital desarrollada en las narrativas de Hillary Clinton.

Por último, es tomado en consideración nuevamente el rol de la legítima defensa en el ciberespacio. Estados Unidos continúa en la defensa de una postura firme respecto a la respuesta a ataques ciberespaciales. En este sentido, manuales como el Manual de Tallin son resaltados buscando una convergencia entre las normas del Derecho Internacional en la geopolítica tradicional y en la ciber geopolítica.

¿El rol de Europa?

Frente a un escenario donde China asciende de manera constante, es clara la necesidad de reforzar vínculos con la Unión Europea. Principalmente, los ámbitos de seguridad climática, ciberespacio y seguridad internacional son detallados.

Sin embargo, en términos ciberespaciales, no logran verse la existencia de proyectos concretos en conjunto con el objetivo de fortalecer sus infraestructuras críticas. Sólo dos avances han sido percibidos en base a la vinculación directa de agentes en el presente año. El establecimiento de una serie de principios comunes respecto a estándares tecnológicos, inteligencia artificial y plataformas de gobernanza por medio del US-EU Trade and Technology Council. El segundo es basado en el asentamiento de nuevas oficinas de este organismo en San Francisco con el objetivo de fortalecer la vinculación entre actores.

Algunas conclusiones

¿Qué es lo que depara? La creación de marcos de ciber-gobernanza comunes entre todos los países distan de ser efectuados frente a la existencia de narrativas digitales tan disimiles. Sin embargo, quizás es necesario entender que la complejidad que caracteriza a este dominio necesita de reglas específicas frente a cada uno de sus contextos. Como Alessandro Baricco (2018) ha mencionado, nos dirigimos hacia un camino el cual desconocemos su rumbo, sus implicancias y desafíos. Tan solo queda seguir adelante.